Como se suele decir, parece que fue ayer… Sin embargo, han pasado 30 años desde la celebración del Gran Premio de España de motociclismo de 1996 celebrado en el circuito de Jerez. En el caso de la extinta categoría reina de 500 cc, la prueba será recordada por una última vuelta histórica que marcó el inicio de una gran rivalidad: la que mantuvieron el australiano Mick Doohan y el español Álex Crivillé –en la imagen superior– en el seno del equipo Repsol Honda.
GP de España de 1996. Carrera de 500 cc. Vídeo oficial de MotoGP
Liderato de Crivillé e invasión de pista por un ‘speaker’ despistado
El Gran Premio de España de 1996 era la cuarta prueba de la temporada. Con anterioridad se habían celebrado los GGPP de Malasia, Indonesia y Japón, ganados por Luca Cadalora (Honda), Mick Doohan (Honda) y Norick Abe (Yamaha), respectivamente. Y la cita de Jerez marcaba el inicio del periplo europeo del campeonato.
En una jornada primaveral, el circuito de Jerez lucía espléndido aquel 12 de mayo. Mick Doohan estaba al frente de la parrilla de salida por delante de sus compañeros Álex Crivillé y Tadayuki Okada, completando la primera línea el italiano Doriano Romboni (Aprilia).
El GP de España de 1996 fue emitido por TVE con la narración del entrañable Valentín Requena. Más de 3 millones de telespectadores siguieron la carrera de 500 cc, con una cuota de pantalla cercana al 40%
Cadalora lideró los primeros compases seguido de un Crivillé que tomó el mando en la tercera vuelta. El de Seva se mantuvo firme en esa posición hasta el último giro, seguido muy de cerca por Doohan. Y entonces se produjo el caos… A falta de una vuelta para la conclusión, el speaker anunció por megafonía que el español había ganado y una parte del público concentrado en la pelouse de las curvas Ángel Nieto y Peluqui invadió la pista creando una gran confusión.
Desconcertado, Álex pensó en levantar la mano para que se detuviera la carrera. Pero, ¿y si los comisarios no le hacían caso? Así que decidió continuar. ¡Solo quedaban tres curvas! Y en la última, el tiburón Doohan adelantó, con toque incluido, a Crivillé, quien, viendo que la victoria se le escapaba, abrió gas bruscamente y salió por orejas de su Honda NSR500. Finalmente, Mick Doohan se adjudicó el triunfo por delante de Luca Cadalora y Tadayuki Okada.

Álex Crivillé: “Esa victoria debería estar en mi palmarés”
En 2012 tuve la oportunidad de conversar con Álex Crivillé sobre su rivalidad con Doohan y el español admitió que el australiano fue el mejor piloto de su época, un hueso duro de roer. No obstante, en lo referente a la carrera de Jerez dejó claro que, “aunque no gané, esa victoria debería estar en mi palmarés”.
Y recuerda que “pusimos una reclamación contra Mick, pero no prosperó. Entonces me di cuenta del poder que tenía Doohan en Honda HRC. En el equipo me dijeron que no podían reclamar porque él era el número uno. A partir de ahí, dejamos de ser amigos para convertirnos en rivales”.
Desgraciadamente, Crivillé no pudo ganar a Mick Doohan en el GP de España de 1996. Pero el de Seva se tomó la revancha en los GGPP de Austria y de la República Checa con dos victorias por la mínima que pusieron de manifiesto que Álex también era un grandísimo piloto y estaba capacitado para batir al aussie.
El estallido emocional de su rivalidad se produjo a final de temporada en Eastern Creek (Australia), cuando Doohan se fue al suelo tras ser embestido por el español en los compases finales. Aquella acción de Crivillé desató una fuerte discusión en el box del equipo Repsol Honda, con reproches cruzados y un ambiente que evidenció que la convivencia entre ambos era insoportable desde lo sucedido en Jerez.
22 de abril de 2026. Por Bernardo Valadés. Fotos: Repsol Media Service.

